Ir al contenido principal

iu-NextG

Un mundo distópico

Estamos entrando en una nueva era en la que los avances tecnológicos se suceden a una velocidad como nunca antes a lo largo de la historia de la humanidad. Las tres revoluciones industriales anteriores habían supuesto una rotura radical con el pasado y la necesidad de repensar el mundo conocido: la estructura del trabajo, las relaciones sociales, el pensamiento político, los equilibrios militares y económicas, la cultura, la relación con la naturaleza, etc.

Pero incremento exponencial de la velocidad con la que están avanzando la tecnología y la ciencia no está dejando tiempo material a la reflexión, el debate y la posterior guía y control de estos cambios. Parece que todo pasará inexorablemente, sin un plan determinado y sin que los acontecimientos se puedan controlar. Pero ¿realmente avanzamos sin un plan determinado? Muchos expertos nos avisan de que esta evolución exponencial, y sin control aparente, en realidad nos lleva hacia un futuro distópico muy bien planificado. 

Por una parte, vamos hacia el Colapso del Sistema (Económico, Biológico, Climático, Geopolítico, Energético y Social). Por otra, nos encaminamos hacia el final de la raza humana tal y como la entendemos ahora y hacia el nacimiento de una nueva especie (inteligencia artificial, hibridación humanosmáquinas, transhumanismo). Al mismo tiempo, todos los acontecimientos de los últimos tiempos indican una tendencia hacia la concentración del poder en muy pocas manos y una población cada día más controlada y sometida. En todos estos tres grandes ámbitos, la tecnología y la ciencia juegan un papel central. Los poderes que intentarán ganar las diferentes partidas en juego necesitan nuevas herramientas tecnológicas para conseguir sus objetivos.

Es vital que todos trabajemos de manera activa para lograr reconducir la evolución de nuestra sociedad en todos los ámbitos descritos, si queremos evitar ese futuro distópico que ya empieza a ser una realidad. Todas las tecnologías se pueden aplicar en el bien de la humanidad o en el interés de un pequeño grupo. El año 2020 ha marcado el inicio de esta nueva era. Los cambios a partir de ahora serán exponenciales y acelerados. Hemos visto ante nuestros ojos lo fácil que resulta perder las libertades y los derechos que tantas vidas habían costado conseguir.

¿Vamos hacia “Un mundo feliz” (Aldous Huxley – 1932) o hacia “1984” (George Orwell – 1948)? No podemos esperar de manera pasiva a que nuestra sociedad y nuestro planeta vayan inexorablemente en la dirección hacia la que algunos nos quieren llevar. La defensa de los derechos fundamentales (la libertad de pensamiento, de expresión, de información y de movimiento) no se puede dejar en manos de las grandes corporaciones que se enriquecen precisamente con el tráfico de datos personales y con la manipulación de la información. El control de los medios de información y de las redes sociales permite a las grandes corporaciones el control de las ideas y, en última instancia, del voto.

Es en este último punto donde nace la necesidad investigar, de debatir, de divulgar, de influir y, finalmente, de pasar a la acción. Es aquí donde surge la idea de crear El Instituto Universitario NextG (IU-NG) y de entrar a formar parte del movimiento en defensa de una sociedad libre y bien informada.